Últimamente le ha dado a la Delegación por clausurar establecimientos que llevan muchos años operando, como los Baños Escorial, y recientemente el Restaurante Hangar XXI localizado en la Unidad Modelo frente a la Iglesia del Espíritu Santo.
Es muy malo que la autoridad clausure establecimientos que aparentemente estan operando de manera legal y brindan un servicio adecuado.
Me pregunto por qué no clausuran los decenas de negocios en nuestras colonias que usan la via pública como estacionamiento (Los Gueros, La Oaxaqueña, El Rábano, los lavados de autos, talleres mecánicos, etc.); que invaden de manera grosera las calles como los innumerables puestos de comercio informal que han hecho nuestra colonia Escuadrón 201 cada vez más fea e insegura.
Me sigo preguntando por qué las autoridades no se ponen duras con los cientos de puestos ambulantes que invaden y ensucian terriblemente la colonia cada fin de semana, con sus puestos, sus aglomeraciones, tránsito, olores de comida por doquier, charcos nauseabundos.... ¿será que no importa si los establecimientos cumplen o no con la ley, sino que se quiere extorsionar a los negocios bien establecidos so pena de clausurarlos...?
¿Qué es lo que está pasando?
Los Baños Escorial llevan al rededor de un año clausurados, a pesar de ser un establecimiento que tenía más de 3 décadas operando normalmente y con una gran tradición en nuestras colonias.
Pareciera que la autoridad incentiva al comercio y servicios informales y ambulantes, invasivos del espacio público, antihigiénicos, desordenados y terriblemente feos, para castigar estúpidamente a los negocios bien establecidos, higiénicos, estéticos y ordenados.
¿Serán casos aislados? ¿Qué rayos pasa con la delegación Iztapalapa?
La única solición desde mi punto de vista es DEJAR DE COMPRAR EN LOS ESTABLECIMIENTOS QUE VIOLAN LA LEY DE ALGUNA MANERA, sean las que usan la via pública a su antojo como propiedad privada, o sean aquellos innúmeros puestos informales que plagan los alrededores del Mercado de la Escuadrón 201.
Que esa sea la manera de castigar a los informales que han degradado la vida en esta zona, y mejor, ir a los lugares establecidos, formales, que usan de manera regulada los espacios públicos.
Negocios como el restaurante Hangar XXI que merecen seguir operando, deben ser abiertos.